Seis meses han pasado desde la última vez que me pasé por este nuestro rincón; mucho, lo sé; demasiado. Pero me resisto a dejar el blog, creo que es un espacio íntimo en el que os puedo contar cositas y creo también que quienes me seguís aquí es porque queréis ser partícipes de esas cositas; así que, con este espacio y con vuestra compañía, al fin del mundo. Aunque sea cada seis meses (que espero que no).
Vengo a deciros que ya acabé la traducción de Signos 7, que enseguida será vuestra; que trae consigo un cambio de portadas (para acompañar a esta y a las que seguirán, cambiarán las anteriores) y que espero que os guste. Y ya que estoy, varios temas:
1- La primera, en relación a las portadas: quienes nos seguís a Anyta o a mí ya sabéis que el cambio se hizo cuando se decidió convertir Signos de amor en una serie de doce libros en lugar de seis (un libro por signo). No sé cuándo las actualizará Amazon España (Anyta estaba en ello), pero debería estar todo listo para cuando este libro salga a la venta. Os informaré cuándo sepa (por mis stories de Instagram, supongo).
2- Numero de forma metódica y nada trascendental (con lo que a mí me gusta narrar en el blog y en la newsletter como si me desangraran las palabras, transcendentalismo como forma de vida), pero es que si no venía hoy, no venía, y sí quería contaros un poco qué esperar.
Antes me pasaba bastante por aquí y os hablaba de curiosidades traductoriles y mis dificultades con ciertos juegos de palabras. Y me consta que os gustaba que lo hiciera y a mí me encanta(ba) hablar de mi profesión. Pero los tiempos que corren me tienen desencantada y, la verdad, no me apetece transmitiros ese desencanto. Quiero interesaros, haceros sonreír, no desmoralizaros. Así que diré, de forma breve, que la tradu ha sido complicada, por el estilo narrativo, sobre todo, pero que creo que ha quedado muy muy bien. Espero que quienes valoráis las traducciones cuidadas y la localización lo disfrutéis. Yo estoy orgullosa.
3- La narración es compleja porque emula la de L. Frank Baum en El Mago de Oz. Es un retelling del clásico y, a ese respecto he decir que uno muy logrado. No era fácil en inglés y no ha sido fácil en español. Pero más allá de eso, la historia en sí misma también es un poco diferente. ¿Quizá me preocupa que no sea lo que esperáis? Superar la historia de Jason (masterpiece, a mi parecer, de las comedias románticas) era ya difícil de por sí. Bueno, competir con los libros anteriores de la serie ya es un reto. Por eso solo me queda cruzar los dedos y esperar que os guste esta adaptación de Baum, este homenaje a «no hay lugar como el hogar» que yo enmarcaría entre la comedia del absurdo y el slapstick de Charles Chaplin; este retelling del cuento de las inseguridades personificadas, de las brujas antagonistas y el miedo a no ser suficiente.
4- Os diré la fecha en breve, será inmediata una vez esté maquetado. Está traducido, ha pasado por tres lecturas beta y está en el proceso final de corrección; mañana estará todo finiquitado y listo para entregar. Desde aquí, gracias, mis bonitas (Diana, Fati, Lu), me habéis seguido el ritmo y mis dramas como unas profesionales (de las letras y de la vida, agradecida me hallo).
Y poco más, que espero que os encante el libro, que os diré pronto en que nueva traducción me embarco y que os agradezco vuestra presencia en el blog y en la newsletter; son unos cuantos años ya, sois un público muy fiel y ojalá podamos hacer otra firma/quedada/comida hasta la cena como cuando vino Anyta. Tiene pensado volver, ya os aviso, así que quizá sea un hecho y nos veamos pronto.
Un besazo enorme,
Vuestra traductora de confianza en horas bajas.
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